El trabajo del mediador de seguros supone asistir a su cliente, durante toda la duración del contrato, y velar por el cumplimiento de los compromisos contraídos por las compañías de seguros.

Además de asesorar, asegurar y facilitar los trámites de gestión y contratación de nuevas pólizas o futuras renovaciones, los mediadores ayudan a los asegurados en las gestiones para la tramitación de sus siniestros con las Compañías de Seguros.    El Corredor agiliza los trámites, aporta los argumentos técnicos necesarios y se preocupa por agilizar y supervisar el correcto cobro de las prestaciones.